Un adolescente de 15 años ingresó armado a una escuela de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, y disparó contra sus compañeros durante el acto de izamiento de la bandera. Como consecuencia, un alumno de 13 años murió y otros dos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.

El agresor ocultó el arma en un estuche de guitarra, lo que le permitió ingresar sin ser detectado. Tras el ataque, fue reducido por personal de la institución y posteriormente detenido por la Policía.
El hecho generó una fuerte conmoción en la comunidad educativa y reavivó el debate sobre la violencia escolar y el acceso a armas en el país.
Además, se supo que la madre del tirador, que fue empleada del Ministerio de Educación santafesino, se encuentra bajo licencia psiquiátrica y su hermana mayor, de 18 años, cursa el primer año de la facultad.
El informe en manos de las autoridades habla de un grado de conflictividad familiar. La ausencia del padre, precisamente, sería el problema.

