El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que el Gobierno no prevé realizar ajustes adicionales para sostener el superávit fiscal tras la baja de retenciones, y proyectó una recuperación de la recaudación impulsada por la actividad económica y la desaceleración inflacionaria. El costo fiscal de la medida fue estimado en unos USD 1.200 millones.

El funcionario explicó que la reducción de retenciones será gradual para dar previsibilidad y evitar especulación, con el objetivo final de eliminarlas. Además, adelantó que se buscará un nuevo consenso fiscal con las provincias, a las que se les pedirá reducir impuestos locales como Ingresos Brutos y tasas municipales.
El esquema prevé bajas progresivas para el agro desde 2026 y una eliminación total de retenciones industriales hacia mediados de 2027. El Gobierno sostuvo que el impacto fiscal será compensado por mayor actividad y recaudación.
