Dos investigadoras argentinas, Gabriela Paraje de Balnearia y Anabela Gilarducci, desarrollaron una innovadora fórmula con bacterias no patógenas capaces de sellar grietas en el hormigón de hasta 4 milímetros en menos de una semana.

Estas “bacterias albañiles” generan carbonato de calcio, lo que permite reparar fisuras de manera natural, sin contaminar y compatible con el material.
A partir de este avance, crearon Calfix, una empresa biotecnológica junto al Conicet y la UNC, que trabaja en un sellador y aditivo para hormigón con esta tecnología. El proyecto fue impulsado por GridX, que aportó financiamiento y acompañamiento para transformarlo en startup.
Actualmente, el desarrollo se encuentra en etapa de laboratorio y el próximo paso será escalarlo a nivel piloto para producir en mayor volumen y avanzar hacia su comercialización.
