El titular de Atilra, Héctor “Etín” Ponce, afirmó que la quiebra de SanCor “no es un final, sino el inicio de una nueva etapa”, y aseguró que la cooperativa no tenía posibilidades de sostenerse en su situación actual. Responsabilizó a la conducción empresarial por la crisis y desligó al gremio de cualquier incidencia.

El dirigente sostuvo que ya mantienen contactos con actores del sector para garantizar la continuidad de los puestos de trabajo y de la marca. Además, remarcó que existen causas judiciales contra exdirectivos por presuntas irregularidades financieras.
La Justicia decretó la quiebra tras el pedido de la propia empresa y dispuso la continuidad operativa de las plantas activas de forma transitoria, mientras se define la venta de los activos. Los salarios generados en esta etapa tendrán prioridad de pago.

