La medida alcanzó a más de 1,3 millones de hectáreas afectadas y contempló beneficios fiscales y asistencia para productores damnificados.

El Gobierno de Santa Fe declaró la Emergencia y/o Desastre Agropecuario en el norte provincial por excesos hídricos de abril que superaron los promedios históricos y generaron un fuerte impacto productivo. La disposición abarcó zonas de Vera, 9 de Julio, General Obligado y sectores de La Capital, con pérdidas en soja, algodón y campos ganaderos donde se concentran unas 430.000 cabezas.
El decreto incluyó la prórroga del Impuesto Inmobiliario Rural y, en casos de desastre, su condonación para 2026, además de créditos fiscales o devoluciones. Los productores deberán gestionar el certificado hasta el 30 de junio, mientras que se creó el registro Ropeca para organizar recursos y mejorar la respuesta ante contingencias.
